
Comprender la ansiedad es el primer paso para aprender a gestionarla.
La ansiedad es una respuesta emocional involuntaria e inmediata de nuestro organismo ante una situación determinada. Conlleva un conjunto de sensaciones desagradables y no siempre es fácil de manejar. Por este motivo, es uno de los principales motivos de malestar y consulta psicológica.
Es normal convivir con ciertos niveles de inquietud en nuestra vida cotidiana. Necesitamos estar activos para llegar puntuales al trabajo o a clase por las mañanas y también para cumplir con nuestras responsabilidades. Es habitual sentir nerviosismo antes presentar un proyecto, hablar en público o asistir a una entrevista de trabajo. También lo es sentirnos inquietos e incluso presentar niveles de malestar moderados y altos ante situaciones de inseguridad o pueden ser perjudiciales para nosotros mismos o nuestros seres queridos.
Síntomas de ansiedad
Los síntomas más comunes de ansiedad son:
- Preocupación
- cansancio
- irritabilidad
- dificultades para dormir
- pulsaciones elevadas, palpitaciones
- sudoración
- tensión muscular
- dolores
- mareos,
- dificultades para respirar
- alteraciones en la digestión
- descomposición
Qué es un ataque de ansiedad y como actuar ante uno?
El Dr. Aaron Beck, padre de la terapia cognitivo conductual se refería a los niveles inadecuados de ansiedad y a como estos estaban basados en interpretaciones erróneas
Cuando la ansiedad deja de cumplir su función, sus niveles son inadecuados o cuando se basa en anticipaciones y pensamientos irracionales, aparecen los llamados trastornos de ansiedad.
Un ataque o crisis ansiosa es un episodio en el cual los síntomas ansiosos se llevan al extremo. No suelen durar mucho , aunque la persona que los padece tiene la percepción de que ha durado más tiempo dado que es muy desagradable. Se llega al punto álgido del ataque en pocos minutos y se acompaña de síntomas físicos:
- palpitaciones / taquicardia
- falta de aire
- presión en el pecho
- sudoración
- escalofríos
- temblores
- nauseas
- dolores abdominales
- mareos
- hormigueo o entumecimiento
A pesar de no conllevar un riesgo real para la salud, sus síntomas pueden ser similares a los de un ataque al corazón. Esto hace que las personas que padecen una crisis de ansiedad puedan confundirla con uno provocando mucha preocupación, angustia, miedo perder el control e incluso a morir. Una vez pasa la crisis una de las preocupaciones de las personas que las padecen es que vuelvan a ocurrir.
Lo primero que debemos hacer ante un ataque de ansiedad es:
- darse cuenta de que estamos sufriendo un ataque de ansiedad, que no es peligroso para nuestra salud aunque sea muy desagradable y que va a pasar. Normalmente, los ataques de ansiedad no duran más de 45 minutos.
- Aceptar que esta pasando. No luchar contra las sensaciones que se están teniendo puesto que eso solo incrementa la ansiedad.
- Buscar un espacio seguro donde pasarlo e incluso si se tiene alguien de la familia o amigo cerca pedirle que te acompañe, desde la calma.
- Una vez haya pasado el pico ansioso nos empezaremos a sentir mejor. Puede ayudar a regular la ansiedad beber un vaso de agua y realizar ejercicios de respiración profunda.
Gestión de la ansiedad
La ansiedad y su gestión es importante para el bienestar psicológico puesto que puede estar relacionada con otros trastornos del estado de ánimo como la depresión y acompaña a otras situaciones de las como fobias conflictos interpersonales o relacionadas con la autoestima
Mi propuesta psicológica en estos casos consiste en valorar contigo como está afectando en tu vida y el cumplimiento de tus objetivos. Trabajaremos juntos en descubrir las sensaciones y pensamientos que se esconden detrás de tu ansiedad y crearemos estrategias de afrontamiento personalizadas para que aprendas a conocer y gestionar tus niveles de ansiedad.
